viernes, 2 de noviembre de 2007

Las ocho décadas de Don Torcuato: De tambos y vacas, a la próspera ciudad actual

La inmensidad de la llanura deshabitada era el paisaje predominante en las tierras que hoy ocupa Don Torcuato en los comienzos del siglo pasado. Solo las vacas y los tambos rompían con esa visión infinita propia del campo. Los pocos pobladores que había se ocupaban de sol a sol en las tareas rurales propias de las estancias radicadas, entre las que se destacaba la de la aristocrática familia Alvear.
Un hecho clave para el génesis del actual poblado y para el posterior progreso -como ocurrió en todo el extenso territorio nacional- fue la creación de la estación del ferrocarril. Esa parada, que formaba parte del ramal Rosario - Buenos Aires del Ferrocarril Central Córdoba, fue denominada el 5 de enero de 1909 como Don Torcuato, en homenaje a Torcuato de Alverar, el primer intendente de la ciudad de Buenos Aires que, entre otras grandes obras de gobierno, impulsó la creación de la Avenida de Mayo.
La historia local le puso el rótulo de primer habitante a un vasco francés llamado Teófilo Arricau. Aventurero, emprendedor, fuerte, generoso, son los calificativos que recibió su personalidad por parte de quienes lo conocieron. Luego de trabajar en la Bahía de San Borombón y como lechero en los barrios porteños, con 20 años llegó a estos pagos para desempeñarse como arrendatario de las tierras de María Unzué -en la actualidad, Campo de Mayo-.
Tras su establecimiento en esta zona, Arricau forjó una profunda amistad con el doctor Marcelo Torcuato de Alvear, quien años más tarde se convertiría en Presidente de la Nación y creador de Don Torcuato.

El nacimiento formal

Muchos torcuatenses se enorgullecen al comentar que su ciudad fue fundada por un Presidente en pleno ejercicio de ese cargo. Es que el 3 de noviembre de 1927, el Honorable Concejo Deliberante del Partido de Las Conchas (hoy Tigre) autorizó el loteo de la tierras de Alvear -tras una solicitud personal del propietario-, que se llevó a cabo poco tiempo después, el 15 de enero de 1928.
Marcelo había heredado en 1905 estos campos de su hermano Ángel (por eso la Ruta 202 lleva su nombre). Y cuando decidió subdividirlos en lotes donó parcelas para la instalación de una iglesia, una plaza pública, una oficina municipal, una escuela, un destacamento policial y calles.
En total, se remataron 1.144 lotes y 118 quintas. Los primeros podían pagarse en 100 cuotas fijas sin intereses, mientras que las segundas en 10 cuotas semestrales.
A partir del nacimiento, y durante todos estos años, la historia de Don Tocuato quedó íntimamente ligada con la de la familia Alvear. Tan es así que el propio Marcelo falleció en esta localidad, en su quinta 'La Elvira', que construyó en 1941. El ex presidente solo pudo disfrutar de esa residencia algunos meses, ya que falleció el 23 de marzo de 1942, a los 74 años.
Su esposa, la cantante lírica Regina Pacini, continuó habitando esa vivienda durante toda su vejez, hasta el fin de su vida en 1965. Pero antes de dejar este mundo, en homenaje a su esposo, había promovido la construcción de la iglesia San Marcelo.

Personajes y lugares

Más allá de los Alvear, de los Arricau, la historia del pueblo que hoy es ciudad fue formada por muchas familias. Los Caferatta, los Salgado, los Lafarga, los Romano, los Pestarino, los Cuadro, los Albesa, los Aloise, los Osuna, los Fernández, los Battipaglia, los Bonetto, los Plaza, los Diminutto, los Michaud... esta lista continúa ya que fueron muchos los apellidos que contribuyeron a forjar la identidad de la localidad.
María Ofelia de Ricchio fue la directora de la primera escuela, Natalio Botana creó el revolucionario Diario Crítica y vivió en esta localidad, Roberto Laplace instaló un aeropuerto, Jesús Fernández Berruete fue el primer cura; todos ellos escribieron un pedacito de la extensa crónica sobre los 80 años de Don Torcuato.
El Hindú, el Caza y Pesca, los anticuarios, la 42, el San Marcelo o el Estrada. También los que ya no están, como el aeródromo, el mural de Siqueiros o el Cine Alvear. Cada habitante de esta ciudad tiene una lista de lugares que siente como propios y lo identifican.
La vieja 202 de dos manos y zanjas a los costados, hoy es una supertransitada ruta con bulevar y palmeras. Ya no quedan tambos ni vacas, aunque hay unos cuantos barrios cerrados. El centro comercial de la Almirante Brown convive con otros ubicados sobre Triunvirato, Riobamba o Campos. Si bien el ex presidente Alvear fue el que creó la localidad, la mayoría tiene más presente que otro ex presidente, Carlos Menem, estuvo detenido en una quinta de este poblado.
Aunque no haya agua corriente ni cloacas, y todavía sea una 'ciudad dormitorio', cada día hay más torcuatenses, que ya se acercan a los 100 mil. De aquí es el 10 de la selección de fútbol, Juan Román Riquelme; y, en estos tiempos de mundial de rugby, también varios de Los Pumas.
Don Torcuato está por cumplir sus 80 décadas de vida, aunque su historia ya supera el siglo. Pese a que todavía le faltan cosas, se trata de una ciudad próspera, amada por quienes la habitan. Por todo esto, y por mucho más, se merece que en esta fecha tan especial se levanten las copas en su honor. ¡Salud!

Esta nota fue publicada en el suplemento especial por el 80º aniversario de Don Torcuato de la última edición del Periódico VIVI tu ciudad.